Aunque típicamente la infección por el virus del Chikungunya se presenta como una fiebre autolimitada con artralgias debilitantes, un subgrupo de pacientes desarrolla formas graves que requieren atención en unidades de cuidados intensivos. Esta comunicación tiene como objetivo describir los aspectos clave de la enfermedad grave por Chikungunya, su tratamiento en terapia intensiva y las fortalezas y limitaciones de la literatura actual, con el fin de guiar una atención oportuna y basada en evidencia.
Virus del chikungunya, Unidad de cuidados intensivos, Mortalidad, Factores pronósticos.
lthough Chikungunya virus infection is typically a self-limited febrile illness with debilitating arthralgia, a subset of patients develops severe forms that require management in intensive care units. This communication aims to describe the key aspects of severe Chikungunya disease, its treatment in intensive care, and the strengths and limitations of the current literature, in order to guide timely and evidence-based care.
Chikungunya virus, Intensive care unit, Mortality, Prognostic factors.
En los últimos años, el virus del chikungunya (CHIKV) ha emergido como una amenaza global, con brotes que afectan a millones de personas en regiones tropicales y subtropicales. Aunque típicamente se presenta como una fiebre autolimitada con artralgias debilitantes, un subgrupo de pacientes desarrolla formas graves que requieren atención en unidades de cuidados intensivos (UCI). Los autores de esta comunicación consideran esencial destacar lo que todo profesional en cuidados críticos debe conocer sobre esta enfermedad, basado en la evidencia disponible de estudios recientes.
Esta comunicación tiene como objetivo describir los aspectos clave de la enfermedad grave por virus chikungunya, las consideraciones terapéuticas en la atención en cuidados intensivos, así como las principales fortalezas y limitaciones identificadas en la literatura, con el propósito de orientar una atención clínica oportuna y sustentada en la evidencia disponible.
Epidemiología en cuidados intensivos
El CHIKV, transmitido por mosquitos Aedes aegyptiyAedes albopictus, causa síntomas iniciales como fiebre, mialgias, artralgias y rash. Sin embargo, en pacientes vulnerables, especialmente ancianos, con comorbilidad como diabetes mellitus, hipertensión arterial o enfermedades autoinmunes, puede evolucionar a manifestaciones graves. Según el informe de la Federación Mundial de Sociedades de Cuidados Intensivos y Críticos, [1] un pequeño porcentaje de casos presenta afectación atípica en sistemas nervioso, ocular, renal, miocárdico y respiratorio, requiriendo ingreso en UCI. En brotes descritos en el Caribe entre 2013 y 2014, el 83 % de los pacientes ingresados en UCI tenían comorbilidad preexistente, y el 41,5 % fueron admitidos por exacerbación de estas. [2] De manera similar, un estudio en India reportó que el 85 % de 60 pacientes en UCI con CHIKV tenían comorbilidad, con una edad media de 66 años. [3]
Un análisis de 7421 hospitalizaciones por CHIKV en Brasil (desde 2014 a 2024) reveló una tasa de admisión a UCI del 1,4 %, predominantemente en niños menores de 5 años (3,3 %), y una mortalidad en la UCI del 21,1 %; en 2024, se reportaron > 460000 casos sospechosos globales, con resurgimiento en 2025. [4]
Las manifestaciones críticas incluyen encefalitis, síndrome de Guillain-Barré (SGB), miocarditis, infarto agudo de miocardio (IAM), síndrome de distress respiratorio agudo (SDRA), sepsis y shock séptico. La evidencia narrativa destaca la encefalitis por CHIKV como una emergencia neurológica, con patogénesis que involucra invasión directa del sistema nervioso central o a través del sistema inmune, en manifiesto con la fiebre, alteración del sensorio y, en imágenes, predilección por la médula oblongada. [5], [6], [7]
En Polinesia Francesa, durante el brote de 2014-2015, 64 pacientes ingresaron en UCI, de ellos 76 % con enfermedades preexistentes; se observaron encefalitis (5 casos), SGB (4 casos) y miocarditis (2 casos con 100 % de letalidad). [8] Casos atípicos incluyen SDRA como presentación inusual crítica, IAM en un joven de 24 años sin aterosclerosis coronaria, posiblemente por inflamación vascular inducida por el virus, y shock séptico en un lactante de 3 meses. [9], [10], [11]
En viajeros, dos casos en el Reino Unido requirieron UCI por severidad, mientras que, en cirugía de bypass coronario, la infección perioperatoria complicó el curso. Un reporte argentino describe presentaciones atípicas en cuidados críticos, enfatizando la necesidad de sospecha alta. [12], [13], [14]
Curso clínico
En la UCI, el curso puede resultar variable, con puntuaciones de gravedad elevadas como APACHE II (media 17) y SOFA (media 7) que predicen peor pronóstico. Más del 50 % requieren ventilación mecánica, vasopresores o terapia de reemplazo renal. [3], [8]
El tratamiento se centra fundamentalmente en el soporte vital: hidratación adecuada, alivio del dolor, optimización hemodinámica y control orgánico. Los esteroides e inmunoglobulinas se han intentado en casos como SGB o encefalitis. El objetivo de la prevención es el control vectorial y educación al viajero. [5]
No hay antivirales específicos ni vacunas aprobadas, aunque la Ixchiq (VLA1533/Ixchiq - Valneva) resulta la primera vacuna con licencia de chikungunya por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos en noviembre de 2023, la Agencia Europea de Medicamentos en mayo de 2024 y el Ministerios de Salud canadiense en junio de 2024. En la actualidad se desarrollan cinco candidatos vacunales (BBV87 - BBIL/IVI, MV-CHIK - Themis Bioscience, ChAdOx1 Chik - Universidad de Oxford, PXVX0317 / VRC-CHKVLP059-00-VP - Nórdico bávaro y ARNm-1388 - Moderna). [15]
Pronóstico
Con relación al pronóstico, los resultados resultan preocupantes debido a tasas de mortalidad en la UCI del 26 al 37 %, asociadas a fallo multiorgánico, APACHE II alto y necesidad de terapia de reemplazo renal. [2], [3], [8] Los factores predictivos incluyen lactato elevado y fallo renal. Unmetaanálisisreciente, [16] que incluyó cuatro estudios con 220215 pacientes y 908 fallecidos, confirma y fortalece estos hallazgos al identificar la edad ≥ 60 añosaños (OR: 19,49; IC 95 %: 1,98-191,88), sexo masculino (OR: 2,07; IC 95 %: 1,71-2,51), diabetes mellitus (OR: 2,86; IC 95 %: 1,75-4,69), hipertensión arterial (OR: 3,10; IC 95 %: 2,02-4,77) y enfermedad renal crónica (OR: 5,81; IC 95 %: 1,30-25,99) como predictores independientes de mortalidad. Sin embargo, una sospecha clínica alta y manejo agresivo pueden mejorar los desenlaces. [8]
La TABLA 1 resume las principales series de casos en la UCI, en relación a manifestaciones graves y mortalidad
( TABLA 1 ).
| Estudio | País/ Brote |
Población | Edad media (años) | Comorbilidad (%) | Manifestaciones graves principales | Ventilación mecánica (%) | Predictores de mortalidad | Mortalidad UCI (%) |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Crosby et al. (2) | Caribe 2013-2014 | 41 | 61 | 83 | Encefalitis, miocarditis, SDRA | 56 | Comorbilidades preexistentes, sepsis | 37 |
| Gupta et al. (3) | India 2016 | 60 | 66 | 85 | Fallo multiorgánico, shock | 53 | APACHE II alto, necesidad de TRR | 26 |
| Pedi et al (4) | Brasil 2025 |
104 | 37 | No descrito | No descrito | No descrito | < 5 años y > 85 años | 1,4 |
| Koeltz et al. (8) | Polinesia 2014-2015 | 64 | 63 | 76 | Encefalitis, SGB, miocarditis | 64 | Sepsis, shock séptico | 28 |
| Lamberto et al. (14) | Argentina 2024 | 4 | 54 | 75 | Encefalitis, miocarditis atípica | 75 | No reportados (serie pequeña) | 25 |
Leyenda: UCI: Unidad de Cuidados Intensivos. SDRA: síndrome de distress respiratorio agudo. SGB: síndrome de Guillain-Barré.
Atención en la UCI
Los intensivistas deben conocer el manejo basado en evidencia actualizada, ya que no existe antiviral específico ni vacuna universal, los criterios incluyen ingreso inmediato si: [8], [17]
• Encefalitis, síndrome de Guillain-Barré (SGB), miocarditis, SDRA, shock séptico o fallo multiorgánico.
• SOFA >7 o APACHE II >17 (predictores de mortalidad).
• Lactato >2 mmol/L o necesidad de soporte vital avanzado.
En la TABLA 2 se presenta una guía práctica de tratamiento en la UCI, sintetizada a partir de las recomendaciones más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y revisiones de la literatura actual.
( TABLA 2 ).
| Terapéutica / complicación | Recomendación principal |
|---|---|
| Hidratación(17, 18) | Hidratación EV: Cristaloides 20–30 mL/kg si shock Medición de lactato o tiempo de llenado capilar para guiar el tratamiento de los líquidos EV Prueba pasiva de aumento de piernas en pacientes con shock, cuando el médico no está seguro de si se justifica una mayor administración de líquido EV |
| Analgesia (18) | Paracetamol o Metamizol oral o EV Evitar AINEs si dengue no excluido |
| Esteroides (17) | No recomendado como tratamiento en la enfermedad grave |
| Respiratorio (SDRA/SGB) (9, 14, 17, 19, 20) | VMA protectora (Vt 6 mL/kg, PEEP 5–15 cmH₂O). Prono si PaO₂/FiO₂ <150. Intacglobin o plasmaféresis en SGB progresivo. Guiar VMA según ecografía pulmonar |
| Cardiovascular (miocarditis/IAM)(10, 13, 21) | Noradrenalina como vasopresor de primera línea. Ecocardiograma seriado. |
| Neurológico (encefalitis)(5, 17, 22,23) | Monitoreo PIC Esteroides (metilprednisolona 1 g/día por 3 – 5 días) o Inmunoglobulinas (10 mg/kg c/ 8 horas por 7 días) VMA protectiva, normocapnica y PaO2 ≥80 mmHg si compromiso de conciencia Limitar la hiperventilación terapéutica a los estados de HIC refractaria a otras terapias, así como el uso consecuente de PEEP |
| Prevención(17, 18, 21) | Control vectorial, nutrición enteral temprana, fisioterapia para artralgias crónicas, vacunación IXCHIQ si elegible |
Leyenda: EV: endovenoso. AINEs: anti-inflamatorios No esteroideos. SDRA: síndrome de distress respiratorio agudo. SGB: síndrome de Guillain barré. VMA: ventilación mecánica artificial. Vt: volumen tidal. PEEP: presión positiva al final de la espiración. PIC: presión intracraneal. PaO2: presión parcial de oxígeno. HIC: hipertensión intracraneal. TRR: terapia de reemplazo renal.
Fortalezas y limitaciones de la evidencia disponible
La evidencia actual tiene fortalezas notables a destacar como la procedencia de brotes reales en diversas regiones (Caribe, Polinesia, India, América Latina), lo que ofrece datos observacionales determinantes sobre el curso clínico y los factores pronósticos en la UCI. Estudios como el de Gupta et al., [3] proporcionan un análisis multivariado que identifican predictores de mortalidad, basados en la evidencia. Además, las revisiones narrativas integran la patogénesis y el diagnóstico, lo que facilita la aplicación práctica. [5] Por último, elmetaanálisisde CassemiroMicheleto et al., [16] representa una fortaleza clave al registro de datos de una población sólida de pacientes y proporciona estimaciones robustas de riesgo.
No obstante, las limitaciones de los estudios deben ser advertidas: la mayoría son series de casos retrospectivos o reportes aislados, con muestras pequeñas que oscilan entre 2 y 65 pacientes, lo que limita la generalización. Hay escasez de ensayos controlados aleatorizados para terapias específicas, y la patogénesis exacta (como el caso de las implicaciones inflamatorias en el daño cardíaco, pulmonar, renal o cerebral) requiere más investigación. [10], [24], [25], [26]
La presencia de coinfecciones como dengue o leptospirosis complican los registros al atribuir síntomas solo al CHIKV. [8] Finalmente, datos pediátricos resultan raros, como el caso de shock en infante, o la hemorragia pulmonar como presentación atípica en un adulto joven sano, [11], [24] destacando la necesidad de estudios en poblaciones vulnerables. Aunque losmetaanálisisrecientes amplían la evidencia disponible, su heterogeneidad potencial (no detallada) y enfoque en mortalidad general (no exclusiva de UCI) sugieren cautela en su aplicación directa a cuidados críticos. [16], [27]
Este trabajo representa la primera revisión enfocada exclusivamente en la perspectiva del intensivista ante la infección grave por el CHIKV publicada en idioma español en años recientes. Su novedad científica radica en la integración de los metaanálisis más recientes, los datos epidemiológicos actualizados de hospitalizaciones y mortalidad en la UCI a nivel internacional, y la inclusión de manifestaciones críticas emergentes como la miocarditis, encefalitis y SDRA primario no sistematizados previamente desde el punto de vista del cuidado crítico.
En el plano práctico, ofrece criterios explícitos de ingreso a la UCI, una guía de tratamiento sintetizada y actualizada, y la primera tabla práctica en español que incluye recomendaciones específicas para ventilación protectora, uso cauteloso de vacunas y atención de las coinfeccionespor arbovirus concurrentes.
El impacto social es particularmente relevante en Latinoamérica y el Caribe, regiones que entre 2024 y 2025 enfrentan el mayor resurgimiento histórico del virus, al proporcionar herramientas diagnósticas y terapéuticas accesibles y basadas en evidencia reciente, esta comunicación puede contribuir a reducir la elevada letalidad reportada en UCI mediante la detección temprana y el tratamiento agresivo en poblaciones vulnerables.
Finalmente, el alcance consiste en identificar limitaciones del conocimiento sobre el tema, y sienta las bases para el diseño de estudios prospectivos que permitan, en un futuro cercano, desarrollar guías específicas de actuación en cuidados intensivos para esta arbovirosis reemergente.
La enfermedad grave por virus Chikungunya constituye un desafío clínico por su potencial de provocar disfunción multiorgánica y complicaciones severas. La literatura destaca la importancia del reconocimiento temprano de la gravedad y de un tratamiento intensivo oportuno, pese a la ausencia de terapias antivirales específicas.
Aunque existen descripciones consistentes de manifestaciones clínicas y factores de riesgo, la evidencia presenta limitaciones metodológicas que dificultan la estandarización del tratamiento. Se requiere fortalecer la investigación y desarrollar guías clínicas que optimicen la atención basada en evidencia.
Conceptualización: Ariel Sosa Remón.
Investigación: Ariel Sosa Remón, JhossmarCristiansAuza-Santivañez y Yuniel José BaldorIllanas.
Metodología: Ariel Sosa Remón.
Administración del proyecto: Ariel Sosa Remón.
Análisis formal: Ariel Sosa Remón.
Redacción - borrador original: Ariel Sosa Remón, Jhossmar Cristians Auza-Santivañez, Yuniel José BaldorIllanas y Ana Esperanza Jeréz Alvarez
Redacción - revisión y edición: Ariel Sosa Remón, Jhossmar Cristians Auza-Santivañez, Yuniel José BaldorIllanas y Ana Esperanza Jeréz Alvarez
Visualización: Jhossmar Cristians Auza-Santivañez.
Validación: Ariel Sosa Remón.
Supervisión: Ariel Sosa Remón, Jhossmar Cristians Auza-Santivañez.
Los autores declaran que no existen conflictos de intereses.
Los autores no recibieron financiación para el desarrollo del presente artículo.
Copyright 2025 Ariel Sosa Remón et al.
Este es un artículo publicado bajo una licencia del Creative Commons