Introducción: el crecimiento de la población de adultos mayores aumenta proporcionalmente el potencial de ser víctima de la violencia, actualmente constituye una de las afectaciones más severas que ha venido azotando a la humanidad. Objetivo: Modificar los conocimientos sobre violencia intrafamiliar en los adultos mayores. Métodos: Se realizó un estudio cuasi experimental de intervención educativa en los adultos mayores del consultorio médico de la familia No.7del Policlínico Docente Carlos J Finlay del municipio Songo La Maya, durante el período comprendido desde febrero hasta septiembre del 2023. La estrategia educativa se realizó en tres etapas: diagnóstica, desarrollo y evaluación. Para la obtención de información se aplicó un cuestionario a los participantes. Se estudiaron variables como: edad, sexo y nivel de conocimientos. Para la validación de los resultados se empleó la prueba de MC Nemar. Resultados: Se evidenció que antes de la intervención, la mayoría de los pacientes tuvieron conocimientos inadecuados en los dominios definición (78,3 %), tipos de violencia (90,0 %), factores de riesgo y consecuencias (78,3 %) respectivamente y conducta a seguir (65,0 %), resultados que fueron modificados después de la intervención. Conclusiones: La intervención educativa realizada en la presente investigación mostró efectos deseables en la medida en que se obtuvo una mejora del conocimiento sobre la violencia intrafamiliar en la mayoría de los participantes.
Anciano, violencia, intervención educativa.
Results: It was evident that before the intervention, the majority of patients had inadequate knowledge in the domains definition (78.3%), types of violence (90.0%), risk factors and consequences (78.3%). respectively and behavior to follow (65.0%), results that were modified after the intervention. Conclusions: The educational intervention carried out in the present research showed desirable effects to the extent that an improvement in know ledge about domestic violence was obtained in the majority of participants.
Elderly, violence, educative, intervention.
El número de personas que en el mundo rebasa la edad de 60 años, aumentó en el siglo XX de 400 millones en la década del 50 a 700 millones en la de los 90; se estima que para el año 2030 existirán alrededor de 1400 millones de ancianos. También se ha incrementado el grupo de los "muy viejos", o sea, los mayores de 80 años de edad, que en los próximos 30 años constituirán el 30 % de los adultos mayores en los países desarrollados y el 12 % en los llamados en vías de desarrollo. [1]
Al cierre del año 2022, el grado de envejecimiento refleja el 22,3 %, con una población de 60 años y más de 2 millones 478 mil 087 personas, es decir que en solo 20 años el grado de envejecimiento creció en 7,7 %, consolidándose Cuba como uno de los países más envejecidos en América Latina. [2]
Entre los dilemas y desafíos que enfrenta la medicina cubana sobre la población anciana está el maltrato al adulto mayor, tal como plantea la literatura médica cubana, la prevención y tratamiento del maltrato a las personas mayores en un mundo que envejece, es un asunto de todos.
Las distintas formas de expresión individual y colectiva de la violencia, los factores que la originan y las consecuencias sociales que generan hacen de ella un fenómeno complejo. Se estima que la violencia tiene un carácter cambiante en función de la dinámica del poder y de la distribución de los roles y recursos, es por ello que pueden establecerse diferentes tipos de violencia. [3]
Las modalidades de violencia intrafamiliar más comunes que se suelen cometer sobre el adulto mayor, son: el maltrato físico, el psicológico y el económico (formas activas) y el abandono físico, psicológico y la negligencia (como formas pasivas). Ya en menor grado pueden darse otras formas como puede ser la violencia sexual. [4]
A pesar de que, en los últimos años, este problema ha ganado más atención y se ha producido un incremento de los estudios e investigaciones de prevalencia de malos tratos hacia las personas mayores en diferentes países y contextos, los resultados son solo orientativos y no existe aún una estimación precisa de la tasa de abuso, por lo que las estadísticas globales siguen faltando herramientas y habilidades que enriquecen la tarea diaria de formar nuevas generaciones con principios y valores acordes al sistema socialista cubano .
En Cuba, hay un envejecimiento poblacional notable, los derechos a ese grupo están amparados por el Código de Familia, [1975] , El Decreto Ley 95 [2007] sobre Atención y Prevención Social, Decreto Ley 242 [2007] de los Consejos Populares sobre el sistema de prevención y atención social. También se brinda atención multidisciplinaria a los ancianos que denuncian las agresiones familiares o de otro tipo, aunque muchos prefieren callar para evitarse conflictos con sus familias y no se haga público su lamentable problema. [5]
En el consultorio médico de la familia No.7 del policlínico Carlos J Finlay del Municipio Songo La Maya durante el año 2022, se detectaron 69 actos de violencia en los adultos mayores durante el trabajo diario con los mismos, sin que estos conocieran realmente que eran violentados en la mayoría de los casos.
Por tales razones, el objetivo de la presente investigación fue modificar los conocimientos sobre violencia intrafamiliar en los adultos mayores de la comunidad antes mencionada.
Se realizó un estudio cuasi experimental de intervención educativa en los adultos mayores del consultorio médico de la familia No.7del Policlínico Docente Carlos J Finlay del municipio Songo La Maya, durante el período comprendido desde febrerohasta septiembre del 2023.
La población de estudio estuvo constituida por los 173 adultos mayores residentes en el área de salud, que cumplieron los siguientes criterios:
Criterios de inclusión:
Voluntariedad del paciente para participar en la intervención.
Estar apto física y mentalmente para participar en las clases.
Residir en el área del consultorio.
Criterios de exclusión:
No estar apto física y mentalmente
Adultos mayores que se ausenten al momento de la recolección de los datos
Adultos mayores que no den su consentimiento
Criterios de salida:
Abandono de la intervención.
Traslado de domicilio fuera del área del consultorio médico de la familia.
Faltar a más de 3 clases programada.
Para el cálculo de la muestra mínima necesaria, se utilizó la fórmula para muestras finitas. Una vez calculada la muestra (60 pacientes), se utilizó el muestreo aleatorio simple para su selección y se conformaron tres subgrupos de 20 cada uno.
Las variables empleadas estuvieron relacionadas con los conocimientos sobre violencia intrafamiliar
La intervención educativa se realizó en tres etapas:
Etapa diagnóstica: Para evaluar el nivel de conocimientos fue empleado un cuestionario elaborado por los autores de la investigación, previa revisión por expertos en el tema. Dicho instrumento estuvo conformado por cinco preguntas, a cada inciso correcto se le adjudicó un valor de 5 puntos para un total de 100 puntos.
Al finalizar se realizó la suma de todas las respuestas positivas y se clasificarán los conocimientos de:
Adecuados: Si obtuvo 60 puntos o más.
Inadecuados: Si obtuvo menos de 60 puntos.
Cada pregunta se considerará adecuada si sólo existiera un inciso incorrecto.
Etapa de intervención educativa (IE): Fue realizada durante un grupo de educación en salud, con una duración de una hora. Los temas discutidos contemplaban la violenciaintrafamiliar (definición, tipos de violencia, factores de riesgo, consecuencias y conducta a seguir). El tiempo de duración de la intervención tuvo en cuenta la posibilidad de que los adultos mayores aclararan sus dudas y expresaran sus niveles de estrés, miedos y ansiedades. La IE ocurrió en el CMF N° 4, cerca de la residencia de los participantes. Este programa se impartió en 7 temas y se utilizaron videos educativos, simulaciones y ruedas de conversaciones. Se entregaron también directrices escritas.
Etapa de Evaluación:
Se realizó en un segundo momento pasado seis meses del inicio de la intervención y se aplicó nuevamente el cuestionario con las mismas características calificativas, se evaluaron las modificaciones de los conocimientos. En los resultados se consideró antes y después sobre la base de este período de tiempo.
Para este estudio se realizó una amplia búsqueda de información en los sitios de Internet. Se encuestaron a los participantes para la recolección del dato primario. En una primera ocasión se realizó en las consultas y otras en las visitas de terreno; siempre después de explicarles a los pacientes los objetivos del estudio, el costo beneficio para su persona, familia y comunidad de la participación en la investigación y firmado el consentimiento informado. La segunda ocasión fue en la última sesión del programa de clases.
La información recopilada se realizó en forma computarizada y para el procesamiento se confeccionó una base de datos en el programa estadístico Epinfo 5. Las diferencias estadísticas de las variables categóricas se analizaron a través de una base de datos que se calcula utilizando el programa Excel para efectuar los cálculos de números y porcientos.
Para la validación de los resultados se empleó la prueba de MC Nemar, la cual expresa los cambios de una variable en dos tiempos (antes y después), esta prueba se realizó con un nivel de significación de 0,05.
Resultado significativo: Cuando P es menor de 0,05.
Resultado no significativo: Cuando P es mayor de 0,05.
Con un valor teórico en la distribución X21;0,05 = 3,8415, significativo si el valor obtenido en la prueba es superior, lo que evidenciaría que la proporción de individuos con conocimientos adecuados es diferente a la proporción de individuos con conocimiento inadecuado, después de la intervención.
Las tablas se conformaron con el siguiente formato (cuadro)
Cuadro- Conformación de las tablas
a = conocimientos adecuados a adecuados (+ +)
b = conocimientos adecuados a inadecuados (+ –)
c = conocimientos inadecuados a adecuados (– +)
d = conocimientos inadecuados a inadecuados (– –)
Fórmula del test de Mc-Nemar
La ( TABLA 1 ) muestra que el 78,3% de los adultos mayores mostraron conocimientos inadecuados antes de la intervención, en el 87,2 % se evidenció conocimientos adecuados luego de la intervención educativa. El estadígrafo Mc Nemar(X 2 = 39,02), superior al valor teórico.
| Antes de la intervención | Después | ||
|---|---|---|---|
| Adecuados | Inadecuados | Total | |
| Adecuados | a | b | a + b |
| Inadecuados | c | d | c + d |
| Total | a + c | b + d | N |
p<0,05
La ( TABLA 2 ) muestra que el 90,0 % de adultos mayores con conocimientos inadecuados acerca de los factores de riesgo de la violencia intrafamiliar, de ellos el 92,5 % elevó sus conocimientos con resultados satisfactorios luego de las actividades educativas realizadas. El estadígrafo Mc Nemar( X2 = 48,02), superior al valor teórico.
| ANTES | DESPUÉS | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| ADECUADO | INADECUADO | TOTAL | ||||
| Nº | % ** | Nº | %** | Nº | %* | |
| ADECUADO | 13 | 100 | 0 | 0 | 13 | 21,7 |
| INADECUADO | 41 | 87,2 | 6 | 12,8 | 47 | 78,3 |
| TOTAL | 54 | 90,0 | 6 | 10,0 | 60 | 100 |
p 0,05
La ( TABLA 3 ) muestra que el 78,3 % desconocen los tipos de violencia. Luego de la intervención educativa el 90,0 % de los ancianos adquirieron conocimientos sobre el tema.El estadígrafo McNemar (X 2 = 39,02), superior al valor teórico.
| ANTES | DESPUÉS | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| ADECUADO | INADECUADO | TOTAL | ||||
| Nº | % ** | Nº | %** | Nº | %* | |
| ADECUADO | 6 | 100 | 0 | 0 | 6 | 10,0 |
| INADECUADO | 50 | 92,5 | 4 | 17,5 | 54 | 90,0 |
| TOTAL | 56 | 93,3 | 2 | 6,7 | 60 | 100 |
p 0,05
La ( TABLA 4 ) muestra que el 78,3% de los pacientes poseían conocimientos inadecuados acerca de las consecuencias de la violencia intrafamiliar y que luego de la intervención educativa el 85% obtuvo conocimientos adecuados en cuanto a esa temática. El estadígrafo McNemar (X 2 = 38), superior al valor teórico.
| ANTES | DESPUÉS | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| ADECUADO | INADECUADO | TOTAL | ||||
| Nº | % ** | Nº | %** | Nº | %* | |
| ADECUADO | 13 | 100 | 0 | 0 | 13 | 21.7 |
| INADECUADO | 41 | 87,2 | 6 | 12,8 | 47 | 78.3 |
| TOTAL | 54 | 90,0 | 6 | 10,0 | 60 | 100 |
p 0,05
La ( TABLA 5 ) muestra que la mayor cantidad de pacientes objetos de estudios (65,0 %) refirió desconocer la conducta a seguir ante un acto de violencia intrafamiliar antes de la intervención educativa. Luego de impartir los temas previstos el 95% de los ancianos expresó conocer dónde dirigirse estuviera expuesto a un evento de abuso doméstico. El estadígrafo McNemar (X 2 = 36,02), superior al valor teórico.
| ANTES | DESPUÉS | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| ADECUADO | INADECUADO | TOTAL | ||||
| Nº | % ** | Nº | %** | Nº | %* | |
| ADECUADO | 11 | 100 | 0 | 0 | 11 | 21,7 |
| INADECUADO | 40 | 81,6 | 9 | 18,4 | 49 | 78,3 |
| TOTAL | 51 | 85,0 | 9 | 15,0 | 60 | 100,0 |
p<0,05
El tema de la violencia intrafamiliar requiere de mucho estudio, análisis, intervención, por parte de todos los involucrados en este problema. Elevar los conocimientos al respecto puede disminuir la incidencia y prevalencia de esa afección en la comunidad.
Un estudio en Santiago de Cuba que evaluó los conocimientos generales sobre violencia o maltrato físico, halló que antes de la intervención, de un total de 20 ancianos, 3 poseían nociones inadecuadas al respecto (15 %) y que después de la acción educativa, a las 17 que tenían inicialmente información adecuada (85,0 %), se sumaron las anteriores, de manera que los 20 adultos mayores terminaron conociendo lo relacionado con este tema; resultados que fueron significativos, [6] superior a los actuales resultados.
La vejez es una etapa de la vida donde se tiende a la creciente dependencia de los otros. Las maneras de atacar a los ancianos van desde las muy sutiles, como una frase incisiva y humillante, hasta el abuso físico, emocional, psicológico, financiero, sexual, así como desatención, negación a brindarle ayuda, abandono, intimidación, injurias orales, golpes y episodios criminales; aspectos que son causantes de nerviosismo, temores, depresión, baja autoestima, aislamiento, inactividad, entre otros.
Lo ideal es siempre prevenir, para ello hay que anticiparse a las crisis. Las actividades de promoción y prevención deben incluir estrategias de intervención dirigidas a la educación poblacional masiva, que incluye consejos prácticos a los familiares y adultos mayores. Brindarles información a ellos y a la sociedad sobre las formas en que se puede manifestar el maltrato, son acciones que deben cumplirse con exactitud y que contribuirían a la prevención de la violencia.
En la familia muchos son los factores que conllevan a la violencia doméstica principalmente contra nuestros ancianos, conocer esos elementos permite prevenir la aparición de sucesos de abuso intradomiciliarios con los adultos mayores.
Una investigación describió, que los adultos mayores adquirieron pocos conocimientos sobre factores de riesgo, desatancándose la presencia de estereotipos negativos sobre la vejez por parte de los mismos gerontes y limitaciones económicas, lo cual difiere con nuestro estudio donde muchos de los adultos mayores aprendieron sobre factores de riesgo de la violencia intrafamiliar. [7]
Entre los factores de riesgo asociados al maltrato de los adultos mayores, encontramos los referidos a la persona mayor, asociados al cuidador, relacionados con aspectos socio- culturales, los trastornos de la personalidad y problemas asociados con el abuso del alcohol, problemas de salud mental, las deficiencias cognoscitivas y físicas de las personas mayores, el género, las dificultades económicas del agresor, el resentimiento de los miembros de la familia por los gastos que entraña la atención de la persona mayor. Factores comunitarios y sociales encontramos el aislamiento social, las normas culturales y las tradiciones, los prejuicios contra la vejez, el sexismo y la cultura de la violencia. [8]
Muchas son las formas de violencia doméstica contra nuestros ancianos en la sociedad, todas estas modalidades repercuten de forma negativa en la calidad de vida de los adultos mayores.
Otra investigación encontró, que el conocimiento sobre violencia psicológica era inadecuado en 17 ancianos antes de la intervención (85,0 %) y adecuado solo en 3 (15, 0 %); sin embargo, después de efectuada, todos los integrantes de la casuística lo modificaron favorablemente y con elevada significación, [6] datos que coinciden con la presente casuística.
Un estudio realizado con los adultos mayores del Policlínico Bernardo Posse de La Habana demostraron poseer un gran conocimiento sobre el maltrato a que son sometidos como son: negligencia emocional y maltrato financiero después de realizadas la actividades educativas participativas, [9] similar a los actuales resultados.
En el adulto mayor se pueden identificar aspectos de la violencia, en primer lugar, se encuentra la violencia física. En segundo lugar la violencia psicológica, ésta no es tan visible como la física y es más difícil de demostrar. En tercer lugar, se reconoce la violencia verbal que se caracteriza por ser la más frecuente en algunos hogares, porque existe la utilización de palabras irónicas o sarcásticas que se agregan frente a una determinada situación, siendo estas altamente dañinas. En cuarto lugar, la violencia económica. La violencia sexual que se concibe en aquellas acciones en que la persona es obligada, inducida o presionada a realizar o presenciar algún tipo de práctica sexual no deseada. Todas estas prácticas van en dirección contraria al proceso de desarrollo social, sexual y afectivo del sujeto. Estos términos implican que existe la combinación de dos o más violencias como puede ser la verbal, física, psicológica porque se pone en riesgo la integridad del adulto mayor y esto consiste en el rechazo, negativa o fallo para iniciar, continuar o completar cualquier parte de las obligaciones o deberes del adulto mayor. [10]
La violencia hacia el adulto mayor puede traer graves daños a la salud de los mismos. Muchas son la problemáticas que padecen los ancianos sometidos a hechos de violencia y desconocen las implicaciones que trae el abuso doméstico para su salud y otros aspectos, prefieren callar al ser violentados, en ocasiones para no dilatar el problema, sin pensar que su estabilidad física y mental está en juego. [11], [12], [13]
Otro estudio evidenció, que luego de su intervención abordando el tema de las complicaciones y secuelas del maltrato doméstico los abuelos se interesan por su superación como un modo de enfrentar una vejez mejor preparados y de este modo elevar su calidad de vida, [14] similar a los presentes hallazgo. Los autores consideran que estos resultados demuestran la pertinencia de la intervención educativa propuesta y la aplicabilidad de la misma dentro de las actividades del programa de atención al adulto mayor en la comunidad.
Ante la prevalencia de los maltratos de los adultos mayores en la sociedad, muchas son las formas que existen para enfrentar estos actos que dañan la vida de nuestros ancianos. Conocer las vías de comunicar tales problemas es importante para prevenir la incidencia de este problema vigente en nuestra sociedad.
A juicio de estos autores, el desconocimiento sobre a dónde dirigirse por parte de los implicados en hechos de violencia doméstica, es en ocasiones responsabilidad de los mismos organismos encargadas de brindar esa información. La falta de orientación a la población por parte de entidades dedicadas a esa labor conlleva a que hechos de violencia doméstica contra los ancianos persistan y queden sin resolver.
Un estudio realizado en una comunidad urbana de Quemado de Güines, Cuba refirió que solo el 30% de los ancianos utilizó formas adecuadas de manejar sucesos de violencia con las autoridades competentes luego de actividades educativas, [5] lo que difiere de esta investigación, en la cual las personas comprendieron donde dirigirse en caso de eventos de violencia.
Los ancianos deben reconocer que son víctimas de maltrato; esto debido a que, muchas personas caen en negación e insisten en que “no pasa nada”, debido a que los malos tratos casi siempre vienen de un familiar, ya sea consanguíneo o civil por afinidad (nueras, yernos, etc.) El siguiente paso es acercarse a alguien de confianza y contarle que se es víctima de maltrato, con el fin de que le ayude a buscar asesoría tanto legal como médica y psicológica; existen diversas instancias para ello, como centros de atención a víctimas del delito en estados y municipios, entre otros. El adulto mayor puede diseñar un plan de acción y estrategias de protección, entre las cuales, se recomienda tener a la mano los números telefónicos de emergencia, tales como los de la Cruz Roja o la policía. [16]
Todos aspiran a llegar a la tercera edad, integrados a la familia, con decisiones propias, responsabilidades, condiciones de vida y participación social. El respeto se tributa a esos derechos lo cual será la garantía en el mañana por ello se debe prestar atención desde los educadores para promover el desarrollo y establecimiento de la pedagogía del ser, centrando la educación en la personalidad del alumno y el máximo desarrollo de sus potencialidades humanas, lo cual sería la mejor forma de prepararlo para una mejor calidad de vida y para que él contribuya a una mejor calidad de vida de los demás.
La investigación debe determinar las formas, procesos y métodos mediante los cuales se podría enseñar mejor los aprendizajes básicos para satisfacer las necesidades humanas y lograr el máximo despliegue de las potencialidades humanas. El trabajo con la familia, comunitario, instituciones geriátricas, casas de abuelos en proyectos e intervenciones comunitarias para promover un envejecimiento con calidad de vida y el reconocimiento por las familias del maltrato o abuso en el adulto mayor. [17]
La familia, al generar mecanismos para que los adultos mayores se sientan útiles, con la posibilidad de opinar y decidir sobre aspectos de la vida en familia. Crear un ambiente familiar de afecto, respeto, amor, constituyendo un real soporte en los adultos mayores, especialmente aquellos con algún grado de discapacidad. La labor de los gerontólogos y médicos en general aborda los aspectos biológicos, psicológicos y sociales, que influyen en el envejecimiento con la ayuda de instrumentos como la Valoración Geriátrica Integral, que permite un mejor enfoque diagnóstico y terapéutico en el anciano.
El Médico de Familia, como experto en medicina y líder de la comunidad, juega un papel importante en la prevención y tratamiento de la violencia en el seno familiar. Se imponen protocolos de investigación de posible abuso y maltrato al anciano, en el que colaboren médicos, enfermeras y trabajadores sociales, además de otros agentes de la comunidad. En la conducción acertada del Programa de Atención Integral al Anciano y el conocimiento de las Legislaciones contra el maltrato y de protección a las personas de la tercera edad. [18]
Es un hecho que la violencia es una conducta socialmente que se repite a lo largo de la vida del ser humano y que en el caso de los adultos mayores el tipo de violencia más percibida por este grupo de estudio fue la psicológica y la de negligencia o abandono, lo que habla del tipo de relaciones interpersonales que se establecen entre los integrantes de la familia. [19], [20]
El envejecimiento poblacional trae consigo grandes retos, tanto para los gobiernos, como para las familias y la comunidad, entre los cuales se destaca superar la discriminación en razón de la edad, proporcionar calidad de vida a los adultos mayores, contrarrestar el maltrato contra esta población y brindar una adecuada atención y cuidado. El maltrato al adulto mayor es ejercido por una sociedad en la que prevalece una imagen negativa y estereotipada de la vejez. Este problema refleja la necesidad de concientizar a la población acerca del respeto por el envejecimiento y de generar redes de apoyo para garantizar bienestar en esta etapa.
La intervención educativa realizada en la presente investigación mostró efectos deseables en la medida en que se obtuvo una mejora del conocimiento sobre la violencia intrafamiliar en la mayoría de los participantes.
Conceptualización: Irina Cedeño Velásquez, Naifi Hierrezuelo Rojas, Yarisbel Soto Bell, Ulises Gómez Soler, Meibis Poll Serrano
Curación de datos: Irina Cedeño Velásquez
Análisis formal: Irina Cedeño Velásquez, Naifi Hierrezuelo Rojas, Yarisbel Soto Bell, Ulises Gómez Soler, Meibis Poll Serrano
Investigación: Irina Cedeño Velásquez, Naifi Hierrezuelo Rojas, Yarisbel Soto Bell, Ulises Gómez Soler, Meibis Poll Serrano
Metodología: Irina Cedeño Velásquez
Supervisión: Irina Cedeño Velásquez
Visualización: Irina Cedeño Velásquez, Naifi Hierrezuelo Rojas, Yarisbel Soto Bell, Ulises Gómez Soler, Meibis Poll Serrano
Redacción – borrador original: Irina Cedeño Velásquez, Naifi Hierrezuelo Rojas, Ulises Gómez Soler, Meibis Poll Serrano
Redacción – revisión y edición: Irina Cedeño Velásquez, Naifi Hierrezuelo Rojas, Yarisbel Soto Bell, Ulises Gómez Soler, Meibis Poll Serrano
Los autores declaran que no existen conflictos de intereses.
Los autores no recibieron financiación para el desarrollo del presente artículo.
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